En sentido estricto (léase conservador) tendríamos que decir que Ameneyro no hace jazz, que su excelente discurso musical debería ser reconocido más bien (por los necios cronistas musicales que a todo le quieren endilgar una etiqueta) como música contemporánea de cámara, aunque esto seguiría siendo muy ambiguo. El punto de partida continúa siendo el aroma y las estructuras del jazz moderno, pero las dosis de rock y de academicismo y de acid jazz y de mestizajes inauditos han aumentado, y cada una de ellas es distribuida a lo largo del concierto con imaginación y virtuosismo.
En Doncella, los espacios para la improvisación no son muy abundantes, y cuando los chiapanecos presentan este material en vivo, la realidad es exactamente la misma. La música gira entre atmósferas y líneas y compases muy hechos, muy detallados; desde siempre, cada escala, cada despliegue armónico tiene un lugar específico en el pentagrama y en el aire, a la usanza de la música clásica y académica, con la magia exacta de las matemáticas, pero también, obviamente, con la irreverencia y la frescura de una música realmente original, que sólo puede ser escuchada cuando Ameneyro se sube al escenario.
Tracklist: Tierra pa' las macetas Canción la doncella Pita tu rock Triste El rey de Zinacantán Cazadora furtiva Yo decido swing Gracias otra vez... (a Luis por el disco :P) Plegaria a dos voces San Lázaro Cantina Blues Para decir tu nombre
El jazz también existe en la selva, en esa parte del sureste mexicano lleno de riquezas naturales. Para ser más exactos, hay un grupo de jazz que se hace llamar Ameneyro en San Cristóbal de las Casa, Chiapas; y desde ahí, han intentado crear un nuevo jazz lleno de magia, que puede crear en nuestro corazón cualquier tipo de imágenes.
El mejor ejemplo de ello es el disco Tele-visión, un disco perfecto para emprender un vuelo con una botella de licor, algún tipo de droga natural, o simplemente cerrar los ojos y disfrutarlo con la aspereza de la soledad. Comienzas a escucharlo, te adentras a una marimba y de pronto, se escuchan voces de fondo, sonidos ambientados, y una guitarra que se une a un grito de guerra. Ya para el tercer track, reluce un poco más el jazz. Los temas te van relajando hasta llegar a una inconciencia y, como la propia caja idiota, va manipulando tu cerebro, para operar tus sentimientos.
Sinceramente, si gustan poco del jazz clásico, quizás les pueda parecer un poco impertinente este álbum, así que se recomienda escucharlo con un poco de mente abierta, y si es posible, se recomienda escuchar antes Ummagumma de Pink Floyd, o a Frank Zappa. Pero más que nada se recomienda percibirlo con la mejor intención de explorar nuevos horizontes musicales.
Ameneyro no solo se queda en el campo de experimentación, al menos en su producción “Hecho en San Cristóbal”, maneja un jazz latino que pone a bailar los pies en cualquier circunstancia. Este álbum se puede poner al término de una comida, o para tomarse unas cervezas en la playa. Creo que en este disco, la pianista Patricia Reyes se deja explorar a ella misma, y combina perfectamente el piano con las percusiones y el sabor que caracteriza este tipo de música.
Este disco es más recomendable escucharlo con un buen Ron, y de preferencia en la playa. De no ser así, se puede hacer una fiesta con un grupo de amigos que disfruten de buenas percusiones, y preparar una mariscada para sorprenderlos.
Sin duda, Ameneyro esta creando una música completamente innovadora en el país, capas de crear una ambientación completamente distinta en cada de uno de sus discos, sin dejar a un lado el refuerzo de su cultura y un contexto completamente folklórico mexicano, bajo una experimentación estética, y estrictamente contemporánea.
Aquí un pequeño viaje que pueden hacer con su música.
Ameneyro…
Escucho la introducción del disco, y parece que me remonto al México del año 2000. Entonces tomo el bastón de mando, me adentro al III congreso que tengo pendiente. Tomo las llaves de mi auto, me dirijo hacía él, y en el camino me encuentro con los mejores paisajes, con los mejores bosques, y es ahí cuando se me viene en mente, ¿qué puedo hacer cuando vuelvan los lagos a ser cristalinos?, quizás poder pescar en ellos, invitar a la mujer que amo a nadar, y hacer un bailecito bajo el agua.
Si no hay nadie a nuestro alrededor, podríamos hacer el amor hasta que una lluvia roja nos cubra con su encuentro, y así, seguir bailando. Quizás cuando termine ese encuentro, y cuando termine esa lluvia, no vuelva a ver a la mujer que amo, y solo me quede como una sombra triste a la orilla del lago.
La vida es un carrusel en el que hay que tener los mejores preparativos para subirse y, afrontar las consecuencias. Quizás nos valla bien, o tal vez nos valla mal, y en algún momento de locura y desesperación miremos al cielo y gritemos “falso Dios del excremento endurecido, ¿Por qué me paso a mí?”. No va a ver más remedio que caminar sobre corales, visitar Tenochtitlan de noche y, sentir la danza del poder.
Y entonces volver a comenzar, inventar una nueva introducción, para ir del canto al canto, seguir bailando, y seguir contando historias, hasta que el disco se acabe…. Texto original: La hora de jazz
Tracklist: Introducción México 2000 Bastón De Mando III Congreso Cuando Vuelvan Los Lagos Bailecito Lluvia Roja Sombra Triste Carrusel Preparativos Falso Dios Del Excremento Endurecido Coral Tenochtitlan De Noche Danza Del Poder Introducción Canto Al Canto
Ameneyro es uno de los ejemplos más representativos de un modelo de renovación musical en el sureste mexicano cuya conducta siempre abierta al intercambio cultural mas amplio, lleva instalada una década en primera línea de la creación instrumental contemporánea hecha en Chiapas.
Música mexicana, jazz, popular y contemporánea forman la sustancia de su mundo encendido, haciendo evidente la marca de una escuela que asegura la continuidad de su original obra.
La identidad de la música y calidad innovadora de Ameneyro despertó el interés en Berlín, Argentina, Chile y México con el CD “Doncella”/Dada Records 2008.
Tienen publicados 3 discos y actualmente trabajan en la grabación de su cuarto álbum.
En una valiente apuesta por la libertad musical entendida en su más alta condición, Ameneyro fusiona de forma homogénea todo cuanto llega a sus sentidos, dotando al grupo de una naturalidad que solo puede ofrecer el conocimiento mutuo y destino común en pos de la excelencia. Ameneyro no solo se queda en el campo de experimentación, al menos en su producción “Hecho en San Cristóbal”, maneja un jazz latino que pone a bailar los pies en cualquier circunstancia. Este álbum se puede poner al término de una comida, o para tomarse unas cervezas en la playa. Creo que en este disco, la pianista patricia reyes se deja explorar a ella misma, y combina perfectamente el piano con las percusiones y el sabor que caracteriza este tipo de música. ¡Mil Gracias a Luis por éste disco!
Tracklist: Partido alto Nardis Danzon for my father Señor carlos Son contemporaneo El camino Mambo latin Tenochtitlan de noche Pinche blush